El Bueno, el Malo y el Feo: Reflexiones sobre Lollapalooza 17′ – El Malo, Metallica

Columnas  ·  30 Mar, 2017  ·  por

En la segunda entrega de esta trilogía de breeeves reflexiones sobre los cabeza del Lollapalooza 17′ iré directo al grano y comentaré que es lo que hace Metallica liderando un festival reconocido -actualmente- por traer un rock familiar un tanto más suave y digerible.


El Malo, Metallica

¿Que hace una banda de Thrash Metal en Lollapalooza? Metallica es el grupo de música que ha generado mayor discusión sobre el camino que han recorrido en sus discos, si hay otro por favor comentarlo acá, ya que Lars y James a penas terminaron de girar el ‘Kill em all’ en el 84′ – su disco debut- decidieron aventurarse por integrar a su pesado repertorio las baladas rockeras de aquellos tiempos y centrarse en las melodías de sus composiciones. Así nace Fade to Black, una variante a su estilo rápido/fuerte/pesado que generaría una veta de la cual siguieron colgándose hasta el día de hoy  -para desgracia de los más puristas- como es en el caso del súper hit Nothing else matters.

Entonces, ¿Metallica es realmente una banda tan pesada que no puede ser disfrutada por un oyente común? la respuesta rápida es NO, no es tan pesada. Aún cuando James se devore el micrófono, las guitarras vayan en quintas y Kirk se mande unos solos que podría sacar llamas del suelo, sumado al doble bombo y cajas estilo metralleta de Lars, más el bajo -al cual cada vez le quitan más volumen- de Trujillo, nos paramos frente a una banda que en el papel pareciera pertenecer a los seguidores del 666, pero que en escena nos muestra un viaje musical tan variado como su discografía.

Sin ir más lejos, el sábado pasado en Sao Paulo James preguntaba ¿Cuántos de uds. han visto un show de Metallica? (manos arriba), ¿Para cuántos de uds. es la primera vez? (manos arriba), «…yo diría un 50/50, bienvenidos a la familia» comentaba. Una familia que ha crecido desde 91′ con el Black álbum, punto de inflexión en el cual Ulrich y Hetfield se contactan con el productor Bob Rock (Aerosmith, Bon Jovi) para buscar un sonido aún más masivo y convertirse en una de las bandas más influyentes y conocidas de los últimos 40 años. 110 millones de discos vendidos y 36 años de historia nos reafirman la vocación pop que ha movido la vida de los Lennon/McCartney del metal.

Finalmente, la relación entre Metallica y Lollapalooza es mutuamente beneficiosa; una banda que ha buscado hasta el cansancio ampliar sus escuchas, y un festival que ha sido catalogado de perder el alma con el que fue creado con el pasar de los años.

Y al último, no nos privemos de la oportunidad de escuchar en un ambiente controlado el recién salido ‘Hardwired… to self-destruct’ y al igual que el sonido de este disco volvamos a lo básico y disfrutemos de unos buenos guitarreos. Solo les recomiendo no estar cerca de un fanático cuando suene Seek & destroy o Whiplash [ImI].

 


Foto de James el sábado pasado en Lolla BR.