El corazón del soul se llama Charles Bradley

Columnas  ·  18 Oct, 2016  ·  por

Habiendo quedado viuda de The Get Down recientemente, comencé mi periplo para encontrar el templo del funk y del soul.

Avancé por The Heavy, The Roots, Lee Fields & The Expressions, John Legend, Eli Paperboy Reed, Ben L’Oncle Soul, Earth, wind & fire, y James Brown y, aunque sentía la música en mi cuerpo, había algo que no terminaba de convencerme, de enamorarme.

Y lo encontré a él: a Charles Bradley.

Viniendo de una infancia y adolescencia caracterizada por la pobreza y el constante racismo, Charles fue encontrando la estabilidad siendo chef en Maine. Un compañero de trabajo le dijo una vez que se parecía a James Brown y si podía cantar como él. Qué otra respuesta aparte de sí podría haberle dado. ¿El resultado? Sus seis primeras presentaciones, con banda y todo.

Siempre marcado por la presencia intermitente de su familia, él comenzó a realizar sus primeras imitaciones de James Brown, siendo descubierto años después por Bosco Mann (cofundador de Daptone Records, firma en la que permanece hasta el día de hoy) y presentado a Tom Brenneck, quien luego lo invitó a pertenecer a The Bullets, aunque cuando lo invitaron a los ensayos de la banda, él prefirió quedarse a un lado, escribiendo letras.

Hizo públicos varios de sus sencillos en la década del 2000, entre ellos The world is going up in flames, que, personalmente, considero su mejor canción hasta el momento. Después de mucho tiempo escondido, el 2011 lanzó su primer álbum No time for dreaming, el cual se llenó de buenas críticas instantáneamente, al igual que sus otros dos discos: Victim of love y Changes.

El asunto con Charles Bradley, más que su silencio mantenido inicialmente detrás de la sombra de James Brown, es todo lo que acumuló durante todos los años previos a su éxito. De ahí que nos llegue al corazón lo que él siente cuando presenta sus canciones. Un ejercicio: pongan un video de Bradley; escuchen sólo el audio, luego, vean sólo las imágenes, ¿se dan cuenta de todas las palabras que pone entre cada letra de los versos de la canción?

Hay que disfrutar su arte ahora ya. Bradley tiene 67 años y, hace poco, como si le faltara un poco de drama a su vida, le diagnosticaron cáncer de estómago. Escúchenlo, siéntanlo y dejen que se quede en loop en su playlist.

De nada.