IMAABS “Hoy quien gestiona el poder, decide por la creatividad de otros”

Entrevistas  ·  2 Jun, 2016  ·  por

Luego de su segunda pasada por Linares y a poco de presentarse en el Museo de Arte Moderno más importante del mundo (MoMa, New York) hablamos con Imaabs sobre Spotify, política y la salud de la música nacional. A continuación, las preguntas y respuestas.

Si pinchas artistas similares en tu página de Spotify, los primeros resultados muestran a Girl Unit, Sepalcure y Egiptrixx. ¿De qué manera tu música se vincula con la suya?   

No sabía que en Spotify pasaba eso, es súper diagramático, porque de algún modo mi primer EP en Diamante (Mechanical Flash) fue muy inspirado en el trabajo de Sepalcure y Machinedrum en solitario, ya después fui indagando en el trabajo más rítmico, de alguna manera Girl Unit siempre ha sido alguien con el que me identifico, y Egyptrixx de algún modo también, sobre todo en relación a generar rupturas y atmosferas en los dj set, la construcción de tracks que hace Egyptrixx siempre me ha parecido alucinante. Algunas veces me es difícil explicar o diagramar de dónde vengo y hacia dónde voy, además el grueso de mi obra no está en Spotify, al parecer el algoritmo ha sabido ligar o crear un diagrama bastante cercano al camino sonoro que creo llevar.

Punto para Spotify, entonces. ¿Tienes alguna desafección especial con esa plataforma?

No la conozco bien, una vez hice un playlist, pero nada más, y la vez que tuve que hacer eso había muy poca música que estaba escuchando en ese momento…

¿Qué escuchas estos días?       

Este disco de The Haxan Cloak, lo he repetido 20 veces, así también como el Ecclesia de Forss… Quizá soy más como el gran porcentaje de los mortales que escuchan más por youtube que por aplicaciones más sofisticadas de streaming.

Hay un discurso -a estas alturas bien extendido- según el que el rap y la electrónica nacionales están pasando por un gran momento ¿Compartes el diagnóstico?

En términos creativos hay solo una sobreproducción, hay mucho de lo mismo con diferencias muy mínimas, se trabajan los estilos de un modo riguroso y de una manera muy determinada, con un lenguaje musical bien rígido…en el rap hay gente impecable en rimas y muy crítica en términos de contenido como Portavoz  y Mente Sabia Crew -a mi parecer- su dj y productor (Daniel Pérez) es uno de los mejores músicos y productores que hay en Chile… hay mucha gente haciendo música desde la politización la que es absolutamente necesaria, sobre todo por las condiciones precarias que existen en Chile. Pero la cantidad de multiplicidad creativa es pobre, no hay aceptación de nuevos estilos, no hay riesgo en términos de contenido y así una larga serie…

En términos de música electrónica creo que hay buenos experimentos que terminan enterrándose en escenas muy hipsters; por otro lado los intentos -desde abajo- de hacer una música electrónica seria tienden a coincidir con ciertas atmósferas y gustos de clases dominantes, sobrevalorando escenas como la alemana, y añorando los 80-90 de escenas de Detroit, Chicago y curiosamente muy poco NYC, que podría decir tenía música muy rica rítmicamente y estéticamente como el latin house, el vogue house, que no tienen ninguna aceptación o muy poca… aun así, esa atmósfera-trauma en la que se mueven todos estos enunciados, de añoranza, de recuperar el tiempo perdido… sobre todo en la electrónica me parecen interesantes, aunque creo que después del 2011 todo se fue al carajo, los pobres ya no nos dejaron desear, y eso se ve en todo lo que hacemos; aun así veo una nueva generación de gente que se maneja en las multiplicidades más libertarias y precisamente de hacer música con tal de compartir esas líneas creativas como Lía Nadja, Eggglub, Iarahei que sin mayor pretensión están haciendo cosas muy potentes y que solo tienen resonancia afuera y en círculos muy cómplices acá.

Por otra parte ese enunciado de sobre-valorar lo que se está haciendo creo que responde a dos problemáticas, por un lado la nula inclusión y apoyo, desde lo gubernamental a infraestructura, buenos tratos, condiciones mínimas de desarrollo e incluso de valoración del trabajo, y que responden a una proletarización de la creatividad que genera que lo único que nos queda es validarnos entre nosotros… llenando esa fractura que somos, porque la verdad ni siquiera los medios independientes tienen ya la capacidad de aunar esas fracturas… por otro lado -y en esto lo digo de manera personal- cuando enunciamos que estamos pasando por un buen momento o el mejor, hay un gesto de resignación ante la realidad, a decir somos buenos, pero que no implica ningún desarrollo de complicidades… creo que ningún creador debería olvidarse que la dictadura fue un acontecimiento, y que no deja de resonar, además inaugura una tecnología de gobierno que sigue replicándose donde quien gestiona el poder (dueños de club, festivales, productoras, o bien cierta clase dominante) decide por la creatividad y la vida de los otros, de algún modo hay siempre excepciones, ya que el neoliberalismo homogeniza las condiciones de vida, pero también abre a relaciones de comunicación que generan esas excepciones. Creo que es tiempo de decidir qué se quiere -sentirse impotente- es más potente que decir, está todo bien, estamos bien, cuando no lo es.