Javier Guerra: Un año después

Columnas  ·  10 Sep, 2017  ·  por

A un año del lanzamiento del primer disco solista de Javier Guerra me siento a comentar un par de reflexiones sobre su trabajo, el que envejeció de muy buena forma, y que quizás pasó más desapercibido de lo que debiera. Por esto a nombre de Radio Mecánica me hago cargo de re escuchar, pensar y entender lo que Jav nos estaba contando un año atrás.

Los Inadaptados fue el esperado debut del cabecilla de la antigua banda talquina Tapiola, quien luego de un par de años en Santiago decide dar un giro para volver a Talca presentar su música y finalmente irse a vivir de ella fuera del país.

En 11 canciones Javier repasa temas como la amistad, el amor, los cambios y la vida misma como un inadaptado al contexto social general en el que los con un mínimo de sensibilidad nos encontramos. «Los inadaptados somos los encargados de hacer vibrar el planeta, para que los demás se sientan vivos…» suena como lema de lucha para un disco que posee una fuerte declaración de principios y frases que quedan dando vueltas. Los coros tienen esa fórmula pop, que tan buenos resultados les ha traído a las bandas de estadio, y lo más seguro es que las silbes mientras esperas en la cola del supermercado.

Las guitarras desde el principio suenan sucias y pesadas, muy pegadas al noise de los 90´s y al shoegaze británico de la misma época. La fórmula general es una rítmica y la otra en melódica. El bajo aparece grueso, definido y generoso, muchas veces comanda la estructura de las canciones -como en Se ocultan-. Y al último, la batería termina por aunar el trío de cuerdas a un ritmo rápido de hats y kicks que van marcando fuerte el paso.

Algo que me llama profundamente la atención es el trabajo de armonías, muy característico en los géneros basales de este disco. Los que van generando atmósferas sonoras bastante interesantes y cautivadoras, muy de la mano de la fórmula propuesta en los coros, invitaciones que se sienten hechas para que entremos en el mundo del autor. Un ejemplo muy claro es el realizado en la composición de Los niños, un tema de letra desgarradora que usa la analogía de un niño mal portado para contar la historia de una separación amorosa, en donde la guitarra aletargada es capaz de llenar 1:40 minutos de historia. Para luego ir entrando el bajo y batería hasta lograr un clímax muy en alto donde finalmente pasamos a un solo de guitarra en arpegio que se siente como la cura para sanar tal dolor y decir …esto es lo que necesitaba decirte.

Al último, este es un disco que funciona muy bien como obra, como una perfecta ópera prima. En canciones instrumentales como Agora y Luz negra se descomprimen las guitarras sucias y podemos tomar tiempo para quizás pensar o relajar la escucha y disfrutar estas 11 canciones que están hechas con la sola idea de identificarnos, levantar la mano y decir ¡Somos unos inadaptados!.

Canciones para ponerles oído: Soñar despierto, Los inadaptados, Los niños y Se ocultan.

Sé que algo quiso hacer, pero no lo entendí: Amantes bajo los árboles.